martes 8 de abril de 2008

Los bizcos y el mundo

Los bizcos tienen una extraña forma de vivir el mundo, no tienen nada malo, ni pensamientos impuros, viven de forma correcta (o como al menos se entiende correcto), trabajan, si les dejan, ya que alguna gente, misteriosamente, desconfía de ellos alegando que nunca saben hacia donde miran realmente y esto les da miedo, deben de pensar que de tanto esforzarse por saber a donde miran, tal vez ellos mismos acaben siendo bizcos.

Los bizcos ni se lo plantean, para ellos, simplemente es normal que miren de este modo, algunos llevan así desde su nacimiento ( unos pocos, vamos) otros por haber mirando a alguien bizco y los demás por compartir lentillas.

Ellos, no tienen miedo a la gente que les tiene miedo, pero, ¡infunden un temor increíble!, cuando te encuentras con muchos bizcos reunidos en una plaza, te aferras a la cartera, caminas mas rápido y no les miras a los ojos, ¡eso jamás!, quien sabe, tal vez al mirarles te sientas tan incomodo que realmente, te incomodes de solamente pensar en mirarles.

Desde el estado, gobierno, ayuntamientos y un largo etcétera intentan que los derechos de los bizcos permanezcan, que sean iguales que los que no lo son, pero por alguna jugada maestra del azar, los gobernantes, las alcaldesas y demás ciudadanos de alto standing, vistos desde el populacho como dirigentes y hombres y mujeres de bien, no son bizcos, es mas, ¿cómo alguien bizco iba a ser dirigente de un país? ¿Que sucedería cuando tuviese que entrevistarse con el mandamás de otra región?, el otro mandatario se pondría nervioso o desconfiaría de el, ya que a la gente, teóricamente, le gusta que le miren a los ojos, no que le miren de hecho, sino, sentir que le están mirando a sus globos oculares, tal vez no les importe que les escuchen o que les presten atención, pero lo que jamás toleran, es que parezca que no lo hagan.

Periódicamente se organizan actos en apoyo a los bizcos, partidos de fútbol, cadenas humanas alrededor del mundo, para apoyarles y demostrarles que la gente de bien les apoyamos, pero ningún padre quiere tener un hijo bizco, porque saben que no tendrá las mismas oportunidades, preferirían tener a alguien que mire siempre al frente, recto, alguien tipificado como normal.

Lo malo que tienen los bizcos, es sin duda alguna, que todo el mundo sabe que lo son, aunque ellos piensen, que no tiene ninguna importancia

Ignacio Alvarez de Celis

10 comentarios:

Xavier dijo...

La verdad es que no sé si se usted se está choteando, señor mío. En caso de que así sea, le deseo la peor de las suertes.

Soy bizco y, como usted bien dice, no he tenido las mismas oportunidades que los demás ciudadanos, a pesar de que (esto no es altanería, créame) estoy más cualificado que muchos de los que se han burlado y se burlarán de mi defecto. Supongo que mi aflicción será compartida por retrasados mentales, inmigrantes, homosexuales (éstos, menos mal, ya no sufren tanto),tullidos, obesos y demás marginados de nuestra, ¡ja!, solidaria sociedad.

Mi padre, al descubrir que yo era bizco, tampoco quiso cuidarme. Creo que a día de hoy aún se avergüenza de mí.

Por cierto, Néstor Kirchner fue presidente de Argentina. Dicen que es un chorizo, un bizco malo, vaya.

No le mando saludos porque no me sale de las narices. No, mejor porque no me sale de mis puñeteros ojos bizcos.

Nerea G. dijo...

Por lo que se ve este señor no tiene ni repajolera idea de lo que sufrimos las personas con estrabismo. Lamento decirlo, pero me gustaría que alguien le diera un buen golpe en la cabeza para que se le quedaran los ojos torcidos como a nosotros. Seguro que después no se le ocurriría escribir semejantes gilipolleces.

Anónimo dijo...

No se meta con los bizcos (yo tb padezco este defecto).
No puede imaginarse la baja autoestima que puede sufrir una persona con estrabismo debido. NO TIENE NI IDEA.

Alberto dijo...

Este texto es una prueba más de que esta asociación, o lo que diantres sea, ha equivocado su nombre; deberían cambiarlo por el de "Asociación cerebro vacío", porque los que aquí escribe carecen de materia gris, y lo que sus plumas dan a luz no tiene importancia ninguna. Todavía no sé qué hago perdiendo el tiempo en contestar.

Mu hija pequeña padece de estrabismo. Sus compañeros de clase le hacen la vida imposible, y los profesores no están muy por la labor de echarle una mano. Mi niña sufre, y su madre y yo sufrimos con ella. Por si fuera poco, tenemos que aguantar que semejante palurdo escriba imbecilidades en Internet. Pues muchas gracis, don Ignacio.

Por cierto, yo quiero muchísimo a mí hija; jamás la cambiaría por ninguna otra. Me da igual como tenga los ojitos.

Como dice Xavier, le deseo la peor de las suertes.mari

Luciana dijo...

Yo tambien padezco de estrabismo, sufri mucho de niña por las burlas pero nunca bajaron mi autoestima.Tu comentario es totalmente erroneo y estas fuera de foco. Si tenemos oportunidades y estoy muy bien preparada , he ganado premios en redacción y creacion literaria, tengo buenos amigos que me aprecian un chorro,y he tenido muchos pretendientes (y no han sido feos), porque el que tenga estrabismo no significa que sea fea, al contrario. Y a Ud. Sr Alberto apoye mucho a su hija,pero deje tambien que ella aprenda a defenderse.El que escribio esto es un IGNORANTE. ESO ES LO QUE ERES---IGNORANTE---

Kutner dijo...

Pero bueno, ¿este tñio es imbécil o qué?

Ignacio dijo...

Este texto, estaba enmarcado dentro de una campaña sobre el SIDA en el cual se establecia una analogia entre estar discriminado por algo tan estupido como por el ser bizco respecto a las personas marginadas y aisladas por tener sida.
Desde la ironia, obviamente, ironia, que no se han molestado en buscar, ni indagar como estaba enmarcado el texto.
Sin mas, un saludo a todos! y gracias por desearme tantos males.

Anónimo dijo...

Pero vamos a ver, no se dan cuenta que lo han enfocado desde el otro lado?
como pueden dedicar mas tiempo a contestar con la primera idea que se le ocurre, y no dedicarle mas tiempo a leer este maravilloso texto?
es evidente que no se mete con los bizcos, y en su defecto los defiende...
Os pediria que todos los que faltasteis el respeto al autor os disculparais, en ningun momento quiso ofender a los "bizcos" sino todo lo contario..ser bizco y tener el sida no es motivo de discriminacion o por lo menos asi lo entendemos.

Desarrollen sus mentes señores....
PAREMOS EL SIDA!
Firmado:
Una con el cerebro vacio

Xavier dijo...

Bien, siendo así quisiera pedirle perdón por mi comentario.

Tengo usted en cuenta que ya son muchos años de desprecios sutiles y chanzas a todas horas. Creo que me estoy volviendo paranócio, como me dice siempre mi mujer.

Entiéndalo, por favor.

Lamento mucho mi malhumor.

Un abrazo.

Nacho dijo...

No pasa nada, pero me quede con una cara cuando lei todos los comentarios que no entendia nada.
Es complicado convivir con algo que pueda delatar nuestra diferencia, pero dicha diferencia es lo que siempre nos iguala.

Suerte!